martes, 24 de agosto de 2010

Con Licencia para Matar

La historia que nos cuentan suele ser la que, con un tinte imparcial y subjetivo, llega a nosotros y nos forma, nos llena de posiciones específicas en relación a distintos temas considerados trascendentes que, valga la redundancia, tienen el poder de trascender el tiempo y ser ejes informativos y formativos de las personas que los captan, los absorben y los hacen suyos. Se logra así que las intersubjetividades se incorporen en los individuos de las distintas épocas generando así una subjetividad que tiene limitaciones y permisos propios de un contexto acotado y una cosmología característica de su mundo que lo rodea.

Soy consciente a su vez que, desgranando éstas mismas líneas, vuelco sobre el andar lo que hicieron de mí, el material según el cual, subjetivamente ( por medio de un proceso de grandes intersubjetividades propias de las épocas de cada sociedad) me fueron dando herramientas, sobre las cuales mis conceptos formados no hacen más que responder a un momento específico, a un paradigma concreto.

Justamente éstos paradigmas refieren a situaciones donde ciertos sectores luchan en base a un dominio que tiene como objetivo imponer las reglas, definir las acciones, hacer saber a la sociedad qué es válido y qué no, sobre qué tenemos que aplaudir y qué cosas defenestrar y repudiar.

Estados unidos es la potencia mundial. Y lo es juntamente por el poder de presión y coacción económica y militar sobre el resto de los países. De la misma manera y en base a un sistema lógico que tiene la finalidad de imponer cuál es la verdad sobre la que todos nosotros debemos asentar con la cabeza, escribe las normas y los permisos, los premios y los castigos, quién es terrorista y quién un valiente.

Terrorista fue según ellos el Che guevara ( por proponer una forma distinta de ver la realidad, de hacer la realidad). No suelen ser terroristas los que hacen un golpe de estado en Honduras ni sus mismas tropas en medio oriente. Ellos, por legado divino en comunicación directa con los seres sobrenaturales, tienen la obligación de autodenominarse los defensores del orden humano y corregir las situaciones que no hacen a sus intereses económicos ni políticos, mucho menos estratégicos.
Terroristas en cambio, sí son las FARC, que perjudican el andar próspero de la gente bonita afín a su idea de lo que debe ser la realidad.

Éste tipo de reflexiones llegan a nosotros, se hacen visibles en el sistema de disciplinamiento, en la educación por ejemplo, en la conformación de las estructuras de poder de los estados-nación, pero también en los responsables de informar y divulgar sus verdades, en los poderes mediáticos que van llenando los espacios de los consumidores, y poco a poco los sujetan. Éstos últimos van pensando y reflexionando a la manera que quieren los que emiten ésa información.

Mauricio Macri, en sintonía con la CÍA y los espacios de poder propios de los pequeños sectores que se esmeran en mantener y, en lo posible aumentar la brecha social entre ellos, “los elegidos” y el resto plebeyo grasa de la sociedad, designó, en recomendación de ésa misma institución al fino palacios como cara visible en la conducción de su policía, hecha para su gente, para su familia. Ellos hacen el bien. Es muy difícil lidiar con los cabecitas negras que sólo piensan en robarle a uno lo que no tienen. Posiblemente la posibilidad del progreso tocó su puerta más de una vez, pero, propios en su condición de vagos y ausentes de ambición de progreso, dejaron pasar la oportunidad y hoy en día atentan contra quienes la supieron aprovechar.
Es bueno preguntarse para quién es funcional uno acorde a sus reflexiones y decisiones en la vida. Mejor aún es intentar indagar sobre qué es realmente lo verdadero o lo falso, quiénes son los que nos hacen llegar esas reflexiones a nuestras subjetividades y nos ahorran el tiempo de pensar , preguntarse y repreguntarse.

En ésta disputa de poder los grandes medios de comunicación son los grandes formadores de opinión en la sociedad. Es lógico, la fiesta de la repetición y el voraz atormento informativo hace que uno, por más que lo intente, no pueda abstraerse de las cosas que quieren contar, que plantean imponer sobre las personas con el único fin, en verdad, de marcar la diferencia que corresponde sólo a sus intereses.
Mientras su verdad sea la emitida sus beneficios sectoriales van a estar por demás asegurados, justamente al revéz de lo que imponen y plantean hoy en día para la sociedad: La Inseguridad.

Bien dijo un periodista de “Miradas al Sur”: ¿Inseguridad para quién?.

Los papelones de Macri en su gestión como jefe de gobierno no tienen repregunta por parte de los medios que despliegan su poder y forman la agenda sobre la que la sociedad se va a volcar y a perder el tiempo.

No se escucharon muchas repercusiones de la UCEP sobre la represión hacia las personas que afeaban las lindas plazas del norte de la ciudad. Escuchamos al jefe de gobierno en varios canales y diarios hablar de su preocupación por la educación y la salud. Sin embargo, los mismos que le brindan el espacio para expresar sus preocupaciones sociales en los medios de comunicación ( que a su vez responden al mismo sector social del que Mauricio forma parte) no suelen hablar del recorte del 50% sobre el presupuesto educativo. Mucho menos hablar que en varios hospitales públicos no hay elementos esenciales como gasas o algodones para que los médicos ejerzan sus respectivas funciones.

Sí escuchamos, en contraste, la presunta persecución del gobierno nacional hacia su persona, su preocupación sobre el 82 por ciento móvil o su malestar en relación a “fútbol para todos” y las respectivas estatizaciones de aerolíneas argentinas y las AFJP.

El poder de los medios de formación sobre la opinión de los ciudadanos es tan grande y fuerte que, luego de haber perdido las elecciones de junio del 2009 y, a pesar de haber sacado a nivel país el 35% de los votos, todo ciudadano afín al gobierno se sentía sólo. Uno tenía la sensación que quedaban pocos de su mismo pensamiento. Éste sector social tenía fecha de vencimiento. El ejemplo más grande del enorme poder de los medios informativos en la sociedad es, para mí, sin lugar a dudas éste. A uno le hacían pensar cuál era la verdad del momento, hacia dónde se movía la balanza del poder. Es tan trascendente ésto que no sólo lograron meterse de lleno en el pensamiento y la subjetividad de las personas, sino que lograron generar la sensación de que uno realmente estaba sólo, muy sólo, había elegido el camino equivocado y por ende debía entregarse a la verdad que todos comentaban.


La ley de comunicación audiovisual, en sintonía con un aspecto de lo que es éste gobierno nacional, pretende dar la lucha entre los sectores de poder, reevaluar qué es verdad y qué es mentira, qué es natural y qué una construcción social, repreguntarse la cosmovisión propia de éste contexto y dar una batalla a sectores que creen creer que la voluntad divina está de su lado.



“La realidad depende del cristal con que se mire”. A ésto mismo apunta éste gobierno.





Leandro Basanta

2 comentarios:

Julián dijo...

Ayer en la charla que fui sobre turismo Cultural en Buenos Aires, la coordinadora de Turismo y Cultura de la ciudad, en un momento mencionó que se le complicaba el trabajo en conjunto con las comunas, puesto que estas se dedican mas que nada a tratar las necesidades básicas, tales como la inseguridad.

Yo tenia entendido que las necesidades básicas eran otras...

Irina dijo...

Totalmente de acuerdo... Pero por suerte, como dice Galeano, no lograrán convertirnos en ellos.

"No lograron convertirnos en ellos -me escribió el Caho El Kandri.
Corrían ya los ultimos tiempos de las dictaduras militares en Argentina y Uruguay. Habíamos comido miedo al desayuno, miedo al almuerzo y a la cena, miedo; pero no habían logrado convertirnos en ellos. "