miércoles, 17 de noviembre de 2010

En busca de la juventud perdida

¿Quién no ha escuchado en el seno de su familia decir que la juventud está perdida? Ni hablar en los medios.
Uno tal vez no lo creia de esa manera. O por ahí si. Que se yo.
Cuando escuchaba esa frase y miraba a mi alrededor, no la lograba entender.

¿Perdida? ¿Estoy perdido? ¿Mis amigos estan perdidos?

¿Como puede ser?
Voy a la facultad, no me va tan mal, hago deporte, a veces leo, lavo los platos otras veces. Qué se yo...alguna que otra vez, me paso de rosca con el alcohol en las salidas, pero no creo que sea por eso que estemos perdidos. Mis amigos masomenos andan en la misma.

¿Por qué dicen eso de la juventud? ¿Con qué argumentos?
Claro, viendo la tele, donde todo puede pasar.

No avancemos más. Aclaremos qué es estar perdido.
El diccionario me dice que es cuando alguien no tiene o no lleva un destino determinado.

¡Ahora si! Ahora si que entiendo a qué se referían. Pero ¿eran concientes que se referian a ello?
No lo se. Lo que si se es que los medios siempre se ocuparon de extraviar a la juventud. Y mas que mostrar su aparente "perdición", se ocuparon de silenciarla.

Bueno bueno, ya estoy redundando en un tema muy conocido por todos. Pero debo mencionarlos aunque sea en estas minimas lineas para darle introducción al cometido de esta nota.
Esta intención de los medios se pudo concretar y logró convencer a los jóvenes de que estan perdidos(aunque no sepan por qué) y que su lugar no era la politica sino que era la rebeldia inutil, la rebeldia porque si, en fin, una aparente rebeldia tonta e inofensiva.
Una vez lei una frase de Allende que decía: 
Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica.
Los medios y la coyuntura hicieron que el ser revolucionario, subversivo, insurgente sea expresado en justamente lo opuesto a lo que se venia dando.

"Soy rebelde porque no me importa la política, porque los políticos son todos putos. A mi lo unico que me importa es el Rock & Roll."

Podríamos identificar de esta manera el sentimiento común de los jóvenes y adolescentes de los noventa. Que por otro lado, los medios incentivaban a que así sea.

Hasta que apareció otra voz.

Otra voz que decía que ese discurso de los medios es mentira. Que la juventud no está perdida, que la juventud nunca estuvo perdida (tal vez desorientada). Y le dio sus motivos para inquietarse. Para cambiar sus medios de revolución.

Esa voz que en su discurso de asunción dijo:
Por mandato popular, por comprensión histórica y por decisión política, ésta es la oportunidad de la transformación, del cambio cultural y moral que demanda la hora. Cambio es el nombre del futuro.
Y no solo dijo esto, sino que se puso en acción para que así sea. Desde ese momento hasta su muerte se preocupó porque así sea.

¿De qué manera?

Interpelando a la juventud desde las primeras medidas.
Por ejemplo todo lo concerniente a los juicios a los militares.
Está bien, cometieron delitos y hay que enjuiciarlos, pero vayamos mas allá.

¿Qué pasó en esa época?

Era necesario saberlo. ¿No se sabía? Y... algo se sabía, el que queria enterarse se enteraba. ¿Cuantos querían enterarse? ¿Por qué no eran muchos?
Que se yo. Pero el hiso que nos interese. Nos sacó el miedo.

¿Cómo nos sacó el miedo? Un poco puede ser porque se paró en frente de los militares en Campo de Mayo y les dijo "No les tengo miedo". Otro poco puede ser porque mando a descolgar los cuadros de los genocidas. Pero lo principal fue que le dio al estado el papel que nunca se lo tendrían que haber quitado.

Pero ¿por qué a los jóvenes nos interesó tanto esta política de derechos humanos con la consigna de "Ni olvido ni perdón"?
Justamente porque nos enseñó que lo que desvastaron los genocidas fue una generación de jóvenes, (como vos, como yo) que buscaban un mundo mejor, y que es lo que nosotros tenemos que buscar ahora para no seguir gobernados por "politicos"(como se hacían llamar en los '90 los empleados de las multinacionales), además de que debíamos retomar los valores de ellos, el de solidaridad, compañerismo, para terminar con el individualismo egoísta y poder pensarnos como un colectivo.

Una vez escuché que alguien dijo que él gobernaba con el libro de historia abierto. Cuánta razon tiene el que lo dijo. Pero no el libro que nosotros conocemos, el de la historia oficial de la familia Mitre. Sino que agarró el de los revisionistas, los que se preguntan por qué Roca fue un prócer, por qué Mitre y por qué Rosas lo tildan de sanguinario. Hay algo que no cerraba.

Nosotros que bien frescos estamos de estos temas, tanto por la secundaria o por la universidad, rescató los momentos de la historia y los líderes para resaltar los valores necesarios para ese cambio cultural y moral que el proponía.
Demostrandonos lo importante que era la unión latinoamericana y lo importante y valioso que es sentirnos ARGENTINOS.

Y así podríamos seguir un buen rato mencionando las ocasiones en que nos hizo pensar qué es la política y si es tan rebelde o canchero no interesarse en este instrumento tan poderoso y fabuloso para transformar la realidad.
El 27 de octubre fui a la Plaza a despedirlo y me vino una sentimiento medio tristón por lo que vi ahí.
Porque en esa plaza, yo encontré a la juventud perdida.

La que él orientó.

Julián Cherkasky Rappa

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