domingo, 20 de marzo de 2011

Reflexiones de Marzo

Al acercarse mediados de marzo, siempre me suele surgir la inquietud de saber algo más sobre los '70, sobre la represión y la resistencia. Pero ese algo más se refiere a alguna anécdota, alguna historia de vida diferente a las más conocidas, a las más osadas o heroicas. Es probable que esa búsqueda sea para encontrar, inconscientemente, alguna historia en la que me sienta representado, para comprobar que esos compañeros no tenían ninguna condición personal distinta a los que ahora militamos guiados por un ideal.

En mi casa siempre hubo un libro del "Nunca más", el informe de la CONADEP, aunque nunca tuve el interés de leerlo. Me parecía innecesario, creía que ya sabía demasiado como para ponerme a leer un libro entero sobre los centros clandestinos y las torturas que en ellos se practicaban. No obstante, tampoco tenía claro de qué se trataba. Pero, por esas locas razones de la vida, finalizando febrero un día andaba antojado de leer algo, así que me remití a la biblioteca de casa y me puse a buscar. Por allá abajo, atrás de todo lo vi y creí que no tenía ganas de leerlo, pero sentí la necesidad de por lo menos leer la introducción, después el primer capítulo y así me fui dando cuenta lo necesario que es para todos ese libro. Aún no lo terminé, llevo leídas unas cientos de páginas que me han hecho entrar en razón de que no tengo ni la más pálida idea de lo que pasó en la noche del Proceso de Reorganización Nacional.

Cristina siempre nos dice en los discursos que valoremos lo afortunados que somos de, desde que nacimos, vivir en democracia. Además de tener en los últimos tiempos un gobierno que no reprime a los jóvenes, ni física, ni psicológicamente. En democracia también se los reprimió, ya conocemos las formas de represión creativa/ideológica practicada por el neoliberalismo para con nosotros.
Y no sólo eso, sino que también nos apoya, nos da oportunidades laborales y académicas (9 universidades inauguradas en los últimos años), nos invita a participar y a comprometernos con la situación del país. En fin, estimula nuestra ambición por cambiar las cosas que no están bien.

Es importante reconocer lo valioso que es dar este estímulo a los jóvenes, ya que para ellos(nosotros) siempre algo va a haber mal, siempre va a haber alguna injusticia. Porque al tener falta de conciencia pura de los hechos ocurridos en el pasado, vivimos en una constante ¨rebelión¨ con lo viejo. Esto se puede dar también considerando que creemos como algo pasado y lejano todos aquellos sucesos acaecidos durante la dictadura.
De ésta manera encontramos fundamental la idea de tener a la juventud movilizada. Así es como sucedió en la época denominada como "la primavera de los pueblos", donde los jóvenes motorizaron las transformaciones. Dentro de éstos sucesos podemos mencionar a ¨el Cordobazo¨. Tal vez de aquí a Néstor le surgió la idea de "Cuando la juventud se pone en marcha, el cambio es inevitable".
También hay una frase de Allende que refuta una de las máximas del Neoliberalismo(la que intenta convencer a los jóvenes de no meterse en lo que ocurre a su alrededor), e indica "Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica"

Retomando el contenido de los discursos de Cristina, también empecé a valorar e incluso entrar en razón de eso que dice después de mencionar la suerte que tenemos de haber vivido siempre en democracia, porque dice "sólo los que vivieron durante esas dictaduras pueden saber como es realmente". Yo solía relativizarlos, creyendo que con todo lo que sabía de esa época podría darme una idea de cómo era realmente. Pero leyendo el "Nunca más" me di cuenta que no, que efectivamente solamente los que vivieron y sufrieron esa época lo pueden saber. De momentos, creía que estaba leyendo una novela, algo ficticio, eran demasiado cruentas y salvajes las cosas que en el libro se reflejan, como para poder creerlas a simple lectura.

Todo esto me hizo reflexionar acerca de éste proyecto y comencé a pensar en los inmensos cambios culturales que se están dando. Tal vez, uno en las discusiones que tiene diariamente, intenta explicar a los que no nos apoyan, la cantidad de cambios en lo económico, la prosperidad que nos invade hace varios años y la previsión sobre el futuro. Pero no son la mayoría de las veces, por lo menos en mí particularmente, las que dedico a transmitir o hacer ver estos cambios culturales. La importancia de reivindicar a todos esos compañeros que dejaron la vida por un país mejor, que sabían que iba a ser difícil, pudiendo perder la vida en el intento, pero sin embargo igual iban al frente, simplemente impulsados por sus convicciones, sus sueños, la alegría de luchar por un proyecto colectivo común. Enseñanzas que Néstor nos estuvo transmitiendo hasta sus últimos días, logrando exponer su tesis de cuan viable era, aquel 27 de octubre.

Muchas veces me pregunto, por qué milito, por qué me comprometo, por qué creo en este proyecto. Las respuestas me surgen instantáneamente. Cuando alguien tiene las cosas claras, cuando uno sabe lo que hace, el otro lo puede identificar muy fácilmente. Y esto sucede en tódos los ámbitos, en la universidad, en el fútbol, en los deportes en general, en las profesiones. Entonces, cuando un gobierno reivindica a personalidades del pasado, olvidadas o no, haciendo ver sus ideales y siendo consecuente con ellos, ahí ya pude contestar mis preguntas. Pero si avanzamos y vemos el reconocimiento a la lucha incansable ante toda adversidad contra la dictadura de aquellas madres, abuelas, hijos y ex detenidos desaparecidos. Adjuntando a esto el juicio a los genocidas liberados por otros gobiernos. Ya podría estar satisfecho, pero si también vemos que gran cantidad de los funcionarios de este gobierno siempre fueron militantes, desde pendejos, teniendo ahora una doble responsabilidad moral, la de llevar a cabo sus sueños setentistas y también el de todos sus(y nuestros) compañeros que la dictadura se llevó.
La lista podría continuar, pero a esta altura, mis autocuestionamientos cambian de sentido:

Me vuelvo a preguntar,

¿Cómo no militar, cómo no comprometerme, cómo no creer en éste proyecto?

Para finalizar, les dejo un pedido de Néstor:

"Les pido que la ayuden a Cristina, que es una mujer con coraje dispuesta a transformar la patria".
Julián Cherkasky Rappa

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