viernes, 27 de enero de 2012

Lo Soñado


Ciertas palabras están cargadas de connotaciones. Nosotros, en el uso cotidiano, les damos cierta forma. En la práctica se hace la teoría y el uso de la teoría a su vez se refleja en la práctica. Ojo, no es un traba-lenguas. Althusser, pensador francés, hablaba ya de la ‘práctica-teórica’ como un concepto que no puede dividirse entre la generación de teoría y la posterior aplicación que se haga de ella.


Este tipo de pensamiento es propio de la línea francesa desarrollada a partir de Gastón Bachelard, Pierre Thuillier, Louis Althusser y Michel Foucault, entre tantos otros.


Las ideas presentadas por estos fantásticos autores vino a poner en cuestión los ejes de la ciencia positivista, donde uno de sus desarrollos principales consta de separar la producción de conocimiento (teoría) del modo en que ella se aplique en la realidad (práctica).


La práctica del conocimiento se resuelve mediante medidas políticas, por lo que la práctica (según la línea positivista) es la política. El mal superior, sucio, ineficiente, centrado en el estado para hacer uso de los conocimientos premeditados. Obviamente de manera desprolija.


El gran argumento que sabe dividir a la teoría de la práctica sigue siendo hoy en día un fundamento predominante en nuestras sociedades.

Se logra mantener así una idea desde la cual todo mal que venga desde el conocimiento se debe no a la forma en que se produce, sino al posterior mal uso que de ella haga la actividad política.

La línea francesa logró correr el velo de lo ‘natural’ y puso a disposición una crítica por demás interesante. Mas bien una afirmación: ‘En la teoría misma está la práctica’. Hay un juego de práctica-teoría-práctica desde donde se producen las realidades sociales. De esta manera, ya no habría que dividir entre el uso eficiente-privado de los años 90’ en toda Latinoamérica y el desastre político en su aplicación.

La famosa ‘teoría del derrame’ (a partir de la cual la actividad privada va a terminar derramando sus beneficios a las clases marginadas) no se pudo concretar por la ineficiencia política en su aplicación.

Interroguemos entonces un poco: ¿Realmente existe una división entre teoría y práctica o esta separación es una forma elegante de generar la desigualdad?.

Hace poco fuimos de viaje a Cuba, la tierra ‘atrasada, aislada y olvidada’. Allí todo es político. Desde nuestra visión positivista diríamos entonces: todo es sucio. Todo es ineficiente, todo es atraso. La práctica que implementa al conocimiento generado anteriormente no genera frutos, porque ese no es el camino. La política significa corrupción y beneficio propio.


Pero perdón, disculpen la interrupción. ¿Es que en esa isla literalmente aislada no hay democracia?

¿No hay libertad para que cada uno, mediante esfuerzos personales, pueda llegar a tener lo que quiera?

¿No hay (y lo grito con fuerza y odio) libertad de mercado?

¿No existe el egoísmo natural de cada ser humano que propone la superación personal?

¿No existen los sueños individuales?

El pensamiento de Cuba es colectivo, no individual.

Voy a decir lo que no hay con conocimiento de causa, y todo por una enorme política estatal de largo plazo:

No hay desnutrición.

No hay miseria.

Nadie se muere de hambre. Nadie.

No hay desigualdad a la hora de ir a atenderse al hospital (porque es gratuito para todos, para el anti castrista como para el castrista más acérrimo).

No hay restricciones para la cultura. Cualquier persona puede estudiar lo que quiera de manera gratuita. La única condición es elegir qué quiere uno para su vida, si ser enfermero o biólogo marino.

No hay inseguridad, por la gran política cultural del respeto hacia el otro.

No hay tristeza, son un pueblo muy alegre.

No hay egoísmo. Según las palabras del maestro Galeano “Es el pueblo más solidario que conocí”.

No hay una política curativa, sino de prevención. Allí el deporte es salud, todo niño practica el que más le gusta desde la primaria hasta el segundo año de la universidad.


Esperen, estoy pensando qué cosa puede haber que tenga connotación negativa. Ahora me acordé: Sí hay un bloqueo político-económico de los campeones del conocimiento positivista, Estados Unidos, en toda la isla. Esto impide la comercialización directa con Cuba, encareciendo muchísimo los productos. También impide que Cuba tenga internet, porque a pesar de tener las instalaciones hechas, están esperando que desde el país del norte les habiliten la licencia.


No hay democracia, según la concebimos nosotros. Porque en todo país que levanta la bandera de la democracia siempre se muere algún chico por hambre o por desnutrición, o hay gente pidiendo limosnas en la calle, víctimas de un aparato que genera una desigualdad económica, como así también de acceso cultural (que siempre en los países libres es para muy pocos).

Pero bueno, ¡viva la democracia! De morirse de hambre por algún rincón relegado por el mismo sistema.


El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires habla de democracia. Los chicos de las tantas villas de nuestra ciudad se mueren de hambre, en invierno tienen mucho frío, duermen en casas de chapa y pisos de tierra, no tienen acceso a la educación ni al desarrollo cultural (y menos lo van a tener mientras se sigan recortando los presupuestos destinados a las carteras que tengan como título ‘políticas sociales y públicas’).
Es muy probable que el jefe de la ciudad hable de Fidel como un dictador, porque no existe la democracia en su país. No sería lindo preguntarse entonces…

¿Democracia para quién? Seguramente en la villa 31, por citar alguna de las tantas que componen la ciudad de Buenos Aires, no piensen en la misma definición de democracia que el jefe de la ciudad. Allí no hay libertad, hay prohibición: De pensar, de comer, de atenderse en un hospital público, de vivir en una casa con sistema cloacal, de instruirse culturalmente...


Pero bueno, ¡Viva la democracia!.


De algo estoy seguro. Lejos de ser ineficiente, la política estatal implementada en Cuba desde el año 1959 tuvo frutos de un árbol que en los demás países…no se encuentran.














Leandro Basanta

2 comentarios:

Cherka dijo...

ESPECTACULAR!!! YO NO SOY YANQUI! NO SOY INGLÉS! SOY DEL PINGUINO, SOY DE CHAVEZ Y DE FIDEL!!!!

Anónimo dijo...

Aplausos