sábado, 18 de agosto de 2012

Si de batallas culturales hablamos...


Todos los procesos históricos se dan en medio de una puja de clases. Quiero decir, allá por el 1880, la oligarquía pudo ser gobierno sin mayores oposiciones, gracias al exterminio de los caudillos y adoctrinamiento del pueblo. Aunque, por el 1910 y tal vez unos pocos años antes, el flamante partido radical y sus luchas lograron el voto secreto y universal para los hombres.

Pero ¿Cómo hizo la oligarquía para dominar sin mayores objeciones de 1870 a 1910?

 Justamente dando una batalla cultural implícita en favor de sus intereses. La misma consistió primero en estigmatizar a los caudillos y eliminarlos. Si vamos a un ejemplo claro, Rosas es declarado "Traidor a la Patria" por el Congreso Nacional. Es interesante resaltar el Argumento del Diputado Nocolás Albarellos:
"Si no decimos desde ahora que era un traidor, y enseñamos en la escuela a odiarlo, Rosas no será considerado por la Historia como un tirano, sino como el más grande y glorioso de los argentinos."
 En esta cita, aparece otro de los medios de adoctrinamiento, del cual Sarmiento era ferviente defensor: la escuela. Esa persona que, aún al día de hoy, es reconocida como "Padre del aula" estaba motivado por sus intereses de clase. La educación fue el medio por el cual la "generación del '80" construyó un relato del pasado donde legitimaban su presente.
Entonces los niñitos salían de la escuela y eran fervientes "odiadores" de los caudillos, porque eran tiranos, entonces había que perseguirlos y exterminarlos. Al igual que los gauchos e indios, que eran una raza inferior y nos amenazaba a nosotros, que somos superiores. Por eso había que matarlos, porque tienen mucho odio; y hay que matar hasta a los recién nacidos, porque lo llevan en la piel. Si, es una cuestión de piel.

Otro medio de adoctrinamiento fueron los museos. Casualmente, en ese tiempo, se creó el Museo Histórico Nacional. (Actualmente ubicado en Parque Lezama).
Este museo tenía el mismo fin que la escuela, legitimar a la clase gobernante, construyendo un relato conveniente de su pasado. De esta manera, elegían al padre de la patria, pero omitiendo que el General San Martín había regalado su sable a quien poco tiempo antes había sido declarado por el Congreso Nacional, traidor a la patria.
En dicho museo también se enaltecía la figura de Rivadavia, se resaltaba la campaña al desierto a través de óleos en los cuales se volcaba un deseo de realidad y no la realidad efectiva, entre otras cosas.

Si contrastamos este ejemplo con cualquier época de nuestra historia, vamos a poder reconocer que siempre hay una cultura dominante, la cual por adoctrinamiento implícito impone los gobernantes, o por lo menos, las reglas del juego a esos gobernantes.

En los últimos tiempos, se ha facilitado la tarea de las clases dominantes, por el desarrollo de los medios de comunicación. Y aunque los desarrollos tecnológicos son para todos, se les facilita a ellos porque son quienes cuentan con grandes capitales para poner en función el aparato.

Al referirnos a la actual batalla cultural, tenemos que remitirnos al 24 de marzo de 1976. Porque es en esa fecha donde comienza a implementarse un plan de exterminio y adoctrinamiento del pueblo en contra del mismo y a favor de los grupos tradicionales y concentrados de poder. (¿Ya lo había dicho a esto?)
Ahí es cuando comenzaron sistemáticamente (o algunos meses antes) a reprimir al pueblo movilizado, a secuestrar, a matar, a atemorizar y adoctrinar sobre qué es de buen argentino o humano.
En ese momento es cuando comienza la campaña anti-estado, donde se difundió que no es un buen administrador, que la industria nacional es mala, que no hay que meterse en lo que no lo afecta, y si lo afecta, así creó dios la Tierra y hay que aceptarlo como viene, etc.

La dictadura se ocupó de exterminar la resistencia a la cultura peronista de trabajo, industria, soberanía, solidaridad y alegría. Mientras tanto, los medios de comunicación adoctrinaban al pueblo con la mencionada campaña anti-estado, llegando al apogeo de su tarea en los años `90, donde esos postulados formaron parte del "sentido común" del pueblo. Dicho sentido común dictaba la siguiente ecuación: estado ineficiente + políticos corruptos + no te metas = privatizaciones eficientes y salvadoras de la patria.

Pero, como se ha demostrado en reiterados momentos de nuestra historia, la represión física e intelectual a las masas tiene un límite. Cuando se supera esa línea, el pueblo empieza a resistir el avance de esa cultura y trabajar para salir de ese paradigma.

La cultura dominante hasta ese momento dictaba que la política no servía, por lo tanto la salida de esa situación era "que se vayan todos". Ahí es cuando aparece el Kirchnerismo, de "prepo", con 22% de los votos el nuevo gobierno se dedicó a profundizar esa resistencia con mucho contenido social y trabajando para que cambie el paradigma. De ésta manera, Néstor interpreta la necesidades del momento y comienza a trabajar para atender al llamado del pueblo que pedía mejores condiciones de vida. A partir de ahí se lanzan cientos de medidas pequeñas (como puede ser "blanquear" a las trabajadores domésticas) y medidas trascendentales, como el pago al FMI.

Pero además trabaja para reivindicar a los reales próceres que tuvo la patria y los mismos oligarcas de la  "generación del `80" se ocuparon de ocultar a través de leyes como las mencionadas, planes de estudio y contenidos de museos, hasta incluso por sus propios medios de comunicación, uno de ellos nos acompaña hasta la actualidad con la misma política y es el diario "La Nación" fundado por el mismísimo Bartolomé Mitre... curioso el nombre, como si La Nación Argentina tendría que ser como el diario lo indica.

Decía que Néstor se ocupó de aquellos próceres que concebían a la nación como una gran casa donde pueda vivir todo el pueblo dignamente y no una casa para unos pocos donde las masas serían sus sirvientes. Entonces se volvió a hablar de Moreno, de Belgrano (como ideólogo de la Revolución de Mayo y no simplemente como creador de la bandera), de French y Beruti (no como creadores de la escarapela, sino como dirigentes de un colectivo que exigía libertad), de San Martín (no como autor de la hazaña de cruzar los Andes, sino dándole contenido a ese cruce de los Andes. Y resaltando que regala su sable a Rosas), de Rosas (comentando el contenido social de su mandato), de Dorrego, de Güemes, del Chacho Peñolaza, etc.

Hay una canción de la JP donde indica en una de sus frases: "... hay otra historia/ yo te lo digo/ el pueblo entero haciendo su destino..."
Esta frase describe perfectamente el mensaje que trajo el kirchnerismo a la población. Y así aparecen los desaparecidos. Aparecen porque se los reivindica desde el gobierno como parte del pueblo que construyendo su destino fueron perseguidos, atacados, exterminados y silenciados. (¿¿había mencionado esto en otra parte de la nota??)
Y también desde el estado se persigue a los desaparecedores, pero no se los ataca ni se los extermina, sino que se le da la posibilidad de tener un juicio, de tener abogados, se los trata como personas.

El kirchnerismo también lleva esta batalla cultural al exterior, con su reclamo de Malvinas, donde en el comité colonización la mismísima presidenta les habla de historia, que son nuestras por la historia lo marca e interpela a los demás países también hablando de historia, pero sobre la historia colonizadora y sometedora de algunos países, entre ellos el Reino Unido.

Como la mejor manera de estar en la vanguardia de esta batalla es tener mucha militancia joven, y a eso apuntó y apunta este proceso. Revalorando la condición de militante e incentivando a la militancia.
Néstor Kirchner el 25 de mayo de 2006, en el acto que se hizo en la Plaza de Mayo diciendo que volvimos a apropiarnos de la plaza con el "Y un día volvimos a la Plaza de Mayo...". Es una frase muy fuerte, había vuelto tibiamente la JP. Y agrega que él había estado hace poco más de 30 años ahí en la plaza, de la misma manera que estaban los presentes, como un compañero más, había estado celebrando la vuelta del peronismo. Sí, un presidente que era un compañero, era un militante que estaba cumpliendo el objetivo de todo militante, cambiar efectivamente y día a día la realidad del pueblo.
Cristina, este año en la celebración del 9 de Julio (en estas dos situaciones percibimos otra herramienta de la batalla, hacer grandes celebraciones de las fechas patrias, pero dándole contenido), dijo algo que merece ser citado textualmente:
"Yo quiero que ustedes, jóvenes universitarios y secundarios también, como lo hacíamos nosotros, vayan a los barrios junto a los más humildes porque allí se aprende lo que sufre el pueblo, las cosas que necesitan, ahí uno adquiere la sensibilidad que nunca más pierde. Porque es en la juventud, porque es en la edad en que aprendés a incorporarte a la vida, donde se te quedan fijados los conceptos y las ideas."
Algo realmente increíble estaba sucediendo, una presidenta convocando a los jóvenes a militar a los barrios.
Pero como las batallas tienen dos frentes, y el frente que actualmente se opone a los intereses del pueblo sigue muy fuerte, en estos días estamos viendo cómo se ataca a la vanguardia de esta batalla cultural que estamos dando. La cual no es La Cámpora, sino que es la militancia, y no sólo la kirchnerista, sino que el ataque perjudica a todas las ideologías. Porque no existe un solo militante de base que tenga malas intenciones, participe en la agrupación que participe.

Por esto es importante seguir trabajando, porque las batallas culturales no terminan, se dan con mayor o menor fuerza que hasta pueden parecer perdidas, dormidas,  pero después de la desaparición de 30 mil compañeros, tenemos los fundamentos prácticos que nos indican que no se puede perder. Ganarla es una utopía y por ella tenemos que ir, militando con mucha alegría y convicción. Esto mismo dijo Néstor el domingo siguiente a la derrota en las legislativas del 2009, donde parecía que todo se acababa.

Y miren como estamos...


No hay comentarios: