domingo, 10 de julio de 2011

El rol de la “izquierda”

“Nosotros somos una fuerza independiente, no vamos a apoyar a ninguno de los dos sectores que vayan al ballotage” supo decir por éstas horas ensimismada en su discurso la cara visible del FIT, la candidata a jefa de gobierno, Myriam Bregman.


Siempre me llamó mucho la atención ésas autodefiniciones sobre el término “independiente”, cuyo concepto se carga de una connotación propia de quienes emiten éste discurso, haciendo especial énfasis en un purismo que no sabe cerrarle a jóvenes reflexiones del todo.


Bien saben los que acuden a éstos términos intentan desprenderse rápidamente de lo sucio, lo que contagia, lo que corrompe, la otredad que se define como lo que “No queremos ni estamos dispuestos a ser ni convertirnos”. Ésos principios que parecen no pactarse, no negociarse, porque el hecho de arrimarse a ésa compleja telaraña de cargos burocráticos, poderes oscuros, situaciones de convenciencia, es lo que quienes responden a éstas ideologías no están dispuestos a negociar, tomando distancia sobre lo que perturba, sobre lo anti-higiénico.


Varios enigmas y preguntas acuden a éste momento. ¿Eso es hacer política? . Seguramente alguno de los que se embanderan sobre ésas oraciones mágicas y perfectas dirán “vos te referís al pragmatismo, a la concesión de turno propia de la conveniencia”. “¿Es una actitud inteligente quedarse en el monumento autocreado del “No haber pactado?”.


Éstas respuestas y actitudes suelen arritar pasajeramente a quien escribe en éste momento.

¿Ésta “fuerza independiente” realmente se emancipa en una decisión así?. Se asemeja al juego de la totalidad o la nada. La dictadura del proletariado o la burocracia sindical.

¿Ésta “fuerza independiente” de veraz cree combatir a los poderes consolidados que dice criticar tomando una posición así?


Desde la mirada de ellos Filmus y Macri son lo mismo. La diferencia es que uno nació en Boedo y el otro se egresó del Newman. Filmus no es para nada siquiera un reformista, porque no se propone avanzar con la totalidad combativa. Es un gradualista y eso significa ser un reaccionario progre.


¿Cuál es el rol de ésta “fuerza independiente”?


¿A quién termina favoreciendo con su “neutralidad” pura y libre?


¿Son los trabajadores que suelen estar en sus discursos quienes van a ser los grandes beneficiarios de ésa posición moral neutral y digna de aplaudir?


Hubo veces en las que pensé que el Kircherismo, desde su posición de golpe gradual, no alcanzaba a cumplir con mis expectativas para lograr un país de mayor redistribución y real lugar de oportunidades de crecimiento. Quien dice ser Kircherista es quien está dispuesto a dar una pelea por un ideal dentro de un marco de realidad. Es proponerse la utopía de Galeano, ir a buscarla pasito a paso, sin caer en el conformismo de una persona que no posee una meta ni sueños en su andar.

Pero a su vez es entender cierta lógica de la disputa y el tiempo político.

“Con ésa lógica en 8 años no se terminó con la pobreza, apenas se la combatió con un conformismo de asignación universal y alguna que otra capacitación laboral” me imagino a alguno de los del FIT citando ésta oración con semejante desdén acompañado de ciertas gotas de soberbia.


Un kirchnerista tal vez sabría contestarle, en cierto momento de inspiración acompañado por la entrega de un mate compañero “Quedate tranquilo, vamos pasito a paso, como le gusta decir a Galeano. Quedate tranquilo, la identidad de la clase obrera sabe ser peronista y eso no se cambia, porque ahí mismo se cruza la pasión y el fanatismo, eso que a vos te molesta con tu postura sin manchas, académica y objetiva. Quedate tranquilo, que la mayoría de los héroes desaparecidos que tenemos son de nuestra querida Juventud Peronista, y en cada recuerdo que llama a la identidad nacen como un fuego dentro de nosotros ésas ganas de cambiar las cosas y llevar adelante su legado ejemplar. Entre ellos estaba Néstor, ése tipo que vos siempre te ocupaste de ver sucio porque se metía en el aparato del PJ. Quedate tranquilo, él no va a estar en la antología del llanto, porque tomó partido, y tomó al partido del poder real para cambiar ésta situación que a vos tanto te incomoda pero que no estás dispuesto a hacer como Galeano, pasito a pasito. Quedate tranquilo, en la antología del llanto vas a estar vos, con tu pureza divina haciendo llamado a la unión de los trabajadores, desconociendo eternamente que ellos se reivindican en lo que a vos tanto te molesta. En ésa realidad que incomoda porque tiene lo que a vos te falta en la teoría, el conflicto. La realidad no cierra como el método objetivo que te gusta aplicar. Y la realidad de los trabajadores hoy en día es nacional y popular. Hoy en día, como hace ya 66 años,es peronista”








Leandro Basanta